¿Cuándo te hacen una invitación? ¿En qué piensas? En un tiempo único y especial. Pues así está diseñado este tiempo por el Espíritu Santo, para tí mujer, y que te puedas sentar con él. En la mesa suceden muchas cosas, se dialoga, se hacen encuentros familiares, se toman decisiones. Pero esta vez, el Padre desea que pases un tiempo de encuentro con él, que le hables de esas cosas que hace tiempo no le hablas, que compartas con otras mujeres que al igual que tú se van a sentar a la mesa, en busca de esas fuerzas nuevas y esa llenura que solo el Espíritu Santo puede dar a nuestras vidas. Va hacer un tiempo de refrigerio para el alma.